Bueno, ya me imagino a muchas de vosotras dando esas últimas puntadas a las maravillas que estáis haciendo para lucir en Navidad.
Aquí en mi casa siguen cada uno con sus caprichos.
Si Rocío hace unas semanas tuvo sus bonitos zapatos de tacón, ahora Pablo me pide unas zapatillas de fútbol, pero no unas cualquiera, unas que vio por internet que le encantan, las Nike Mercurial.
Aquí os muestro y os voy contando.
Si os muestro esta fotografía, que es la que vio mi hijo por la red, veréis que me ha salido exacta, ¿verdad?
Por suerte tenía hasta los colores de la tela que necesitaba.
Pasé el modelo a un patrón y me puse a trabajar. Pero por supuesto sin que él me viera, le quería dar una sorpresa.
La primera sorprendida fui yo, pues a medida que avanzaba, me iba dando cuenta de lo bonita que estaba quedando.
No le faltaba detalle, hasta los cordones que pensaba bordar, no me hizo falta alguna, pues de casualidad había en el costurero unas cintas en ese mismo color.
El logo de la marca era lo que más temía, pues las puntas tan agudas el festón lo podía echar a perder, pero si os fijáis bien podéis ver como lo cosí para que quedaran inmejorables.
Una vez terminada se la entregué. Bueno...fue un momento ...Se quedó perplejo viendo el resultado. No imaginaba tanta exactitud. Y me dijo: mamá en vez de una aguja parece que tengas una varita mágica!!
Espero que os haya gustado esta camiseta tan deportiva, de momento se cierra la zapatería y seguimos terminando ufos.
Gracias por acompañarme!! Besitos.