miércoles, 24 de octubre de 2012

Os propongo un sal... Pollo a la Sal!

Este domingo pasado, mi duende, saltó del costurero y se fue a la cocina, je je.
Tenía en mente desde hacía varias semanas hacer este plato que siempre queda destinado para la dorada o el lomo. Por fin llegó el turno del pollo. Y...¿qué os puedo decir?...pues que estaba delicioso...
El pollo suele ser muy saborío pero fue un acierto cocinarlo así, ya que todo su jugo queda hermético en esa costra de sal,
Os voy a dar los ingrediente tal y como yo lo hice.
-Un pollo limpio, este pesó 1.750gm.
-Un limón.
-Ramitas de tomillo.
-Pimienta.
-Un kilo de sal para horno.
-Una clara de huevo.

Y  así se cocinó:
En una fuente de cristal apta para el horno, hice una cama de sal como de un dedo. El pollo lo sazoné con pimienta y dentro le metí un limón entero con varios pinchazos que le hice con el cuchillo, de esta manera el limón iría soltando todo su jugo.
El resto de la sal lo puse en un bol para mezclarlo y aromatizarlo con la ramita de tomillo. Y ahora  os voy a dar un truco para que lo empleéis cada vez que cocinéis algo a la sal:  Se le incorpora una clara de huevo y se liga todo bien, ¿para qué? pues de esta manera la sal cuando se esté horneando  formará una costra sin grietas y a la hora de romperla, se hace en trozos grandes.
 El pollo ya lo trasladé a esa cama que hice en la fuente, la pechuga la puse hacia abajo, para que al cocinarse quedara más jugosa. Terminé cubriéndola con el resto de la sal.
El tiempo que empleé con relación al peso fue de 1h y 20mn a 200ºC, con ventilador, calor arriba y abajo.


 En la cocina había una mezcla de olores...ummmm.
 Pero una vez que rompí esta piedra, pues eso parecía, el primer olor que apareció fue el limón, ¡vaya aroma! El pollo prometía...
Rompí bien la sal, hasta descubrir el pollo, parecía una paleontóloga, con el martillo, el cincel y la brocha, je je. Retiré el exceso de sal, aveces, hasta la piel quedaba pegada a ella.
Finalmente lo trasladé a una fuente, donde ya la imaginación la eché a volar.
¡Tenéis que probarlo!
 Es un plato muy rico,se ha cocinado en su propio jugo y conservándose su sabor natural,  para nada salado a pesar de llevar tanta sal. La grasa que haya podido tener este pollo o cualquier otra carne la ha absorbido la sal.

 Pues hasta aquí me ha traído este duende que llevo conmigo, la cocina me gustó desde siempre, como coser.. y.como tantas otras cosas!
Va por todas vosotras y  especialmente por tantas amigas y conocidas que más de una vez me han pedido alguna que otra receta de cocina.
Hasta pronto!

5 comentarios:

nora aceibo dijo...

que pinta más buena, tanto que me voy a animar a hacerlo, gracias¡¡¡

paqui dijo...

Carmen , tengo hambre. Me disponía a dejar un ratillo el ordenador y prepararme algo para cenar , cuando veo tu foto !!
Si oyeses ... me cruje el estómago !!! jajajajaj
Qué buena pinta tiene ese pollo !!!
Un beso guapísima !

lastildasdearime dijo...

Vaya....yo cocino así la lubina,dorada o lomo pero nunca pollo..lo tendré en cuenta!!!! Notte wappi!!!

maritza dijo...

Carmen, este pollo debió quedar riquísimo!!! tiene una pinta genial y cocido en su propio jugo...Gracias por la receta. Un besote cielo

Marisa, "El Rinconcito de Marisa" dijo...

Madre mía que pinta tiene, seguro que estaba buenísimo. Besos.

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